No trabajes más. Trabaja Mejor

No trabajes de más, ¡TRABAJA MEJOR!

Aumenta tu productividad haciendo un mejor uso de tu tiempo.

 

Al arrancar con un emprendimiento cuesta mucho trabajo tener un control efectivo del tiempo. Lo anterior, repercute directamente en la gestión y administración del negocio, y en el mediano plazo, se ve reflejado en las ganancias.

Cuando das ese primer paso de poner un negocio, debes tener muy claro que al inicio vas a jugar todos los roles: vas a ser el jefe, la secretaria, el de cobranzas, el que entrega el servicio, el gerente, etcétera.

Lo anterior te puede llevar a sentirte presionado y a enfocarte en tareas que no son las que te van ayudar a llegar a tu objetivo.

Sin embargo, para tener un crecimiento rápido es indispensable ejercer un control efectivo del tiempo. De esta manera tendrás un negocio rentable que te proporcione la calidad de vida que buscas.

Hay varias cosas que puedes realizar para hacer un mejor uso de tu tiempo. A nivel de mentalidad, tienes que estar convencido que tú sabes hacer algo y eres experto en eso, por lo mismo deseas poner tu negocio, no importa que se trate de vender algún producto o servicio. Tú sabes hacerlo. Entre más rápido aceptes este hecho, más rápido vas a poder avanzar

No trabajes de más, ¡TRABAJA MEJOR!

No trabajes más. Trabaja mejor

Por otra parte, en un nivel más concreto hay tres puntos clave que debes seguir:

 

  1. Apóyate en las personas adecuadas

Aunque estés iniciando es importante que cuentes con las personas adecuadas dentro de tu equipo. No me refiero a que contrates a un número importante de personal sino al hecho de que puedas subcontratar a la gente clave para puedas enfocarte en lo que sabes hacer mejor.

Un ejemplo claro de esto es la contabilidad. Si, además de hacer tu trabajo, haces la contabilidad de tu negocio vas a perder tiempo muy valioso que bien pudieras dedicar a otras cosas. Por supuesto que puede pasar por tu cabeza el hecho de: “no tengo dinero para invertir en un contador, necesito hacerlo yo”. Si este es tu caso recuerda que lo barato sale caro.

Cuando tú haces todas estas tareas, es muy posible que se te pasen fechas o datos importantes y seguramente terminarás pagando más de lo que un contador pudiera cobrarte, solo por tratar de hacer las cosas tú mismo. Igual sucede con un abogado, o un programador, en caso de que tu servicio requiera de un software, o bien, un diseñador de páginas web.

Todos estos servicios son trabajos muy especializados y si haces equipo con profesionales como ellos, vas a poder concentrarte en lo tuyo. Así estarás en camino a volverte más productivo y efectivo.

Al final del día la idea no se trata de trabaja más, sino trabajar mejor.

 

  1. Define tus tiempos

Las tareas que no puedas delegar a un experto en la materia y que tengas que hacer tú mismo tienen que estar limitadas a un tiempo específico en un tu agenda.

Es muy normal que al inicio de tu emprendimiento lo primero que se te venga a la cabeza es tener redes sociales con fines publicitarios. Si no eres cuidadoso con esto, lo único que va a pasar es que vas perder horas del día viendo Facebook, Twitter y demás.

Para prevenir lo anterior, es importante que establezcas horarios para este tipo de actividades. Al hacerlo, podrás concentrarte en las tareas que sí te dejan dinero, entonces será mucho más fácil capitalizar tu expertise y crecer rápidamente.

 

  1. Respeta las áreas

Jamás te lleves trabajo a la casa. A la hora de emprender es muy fácil caer en la tentación de llevarte trabajo a la casa, o bien si tienes la oficina en el hogar puede ser muy fácil ponerte a trabajar a cualquier hora.

Al caer en este tipo de errores estás rompiendo con tu propia idea y misión del porqué estás poniendo tu negocio.

Recuerda que quieres tener una mejor calidad de vida, o que no quieres trabajar para alguien más, y que al mismo tiempo quieres ganar más dinero.

Tienes que tener en mente siempre aquello que te motivó a iniciar tu negocio. Ten muy presente que te estás convirtiendo en empresario, en un CEO, y para esto es indispensable que cumplas con tu palabra. Al hacerlo no únicamente estás predicando con el ejemplo a tus clientes e incluso a tus hijos, sino que estás enviando un mensaje a tu mente subconsciente de decir: “yo cumplo mi promesa”. Con esto, será mucho más fácil llegar al objetivo de tener un negocio rentable, con excelentes ganancias y que te genere mejores condiciones de vida.

 

Este artículo fue compartido en la revista Mastering Me en la edición de Octubre 2017

Articulo escrito por: Mastering Me Magazine staff (Isabel Mancías)

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